¿Cómo hacer relleno para pupusas de chicharrón?

By Ale | 26/06/2010

Hola, acá una receta a petición de @Queith. Nunca hice un tutorial para hacer pupusas, ni sé por qué motivos, cuando tuve tiempo para hacerlo no lo concreté (¿qué cosas no?). A continuación les presento un mini-tutorial del relleno para las añoradas pupusas salvadoreñas, específicamente el de “chicharron”. Trataré de explicarlo de forma breve y sencilla,  de hecho, casi toda la gente prepara el relleno de la misma forma, pero no está de más explicarlo en otras palabras :-) .

Quedo en deuda con fotos propias por cuestiones de tiempo :-( .

Ingredientes necesarios (para 6 a 8 personas):

  1. 1 libra de chicharrones de cerdo.
  2. 3 ó 4 tomates de cocina.
  3. 1/2 taza de agua.
  4. 1 diente de ajo.
  5. 1 chile verde.
  6. ½ cebolla blanca.
  7. 1 cucharadita de achiote o ají.
  8. 2 hojas de laurel (opcional).
  9. ½ cucharadita de orégano en polvo o seco.
  10. Sal y pimienta al gusto.

Procedimiento:

Los chicharrones se fríen en una sartén hasta que liberen toda la grasa y queden crujientes, esto podría variar dependiendo del estado de los mismos, este proceso puede tardar de 10 a 20 minutos.

Lavar los tomates, el chile verde y la cebolla. Luego se deben cortar en trozos medianos, más o menos todos de las mismas proporciones.

En un procesador de alimentos (puede ser un molinillo o una licuadora en buen estado), colocar el chicharron en trozos y desintegrarlos un poco con el procesador. Luego  colocar todas las verduras picadas, el agua,  el diente de ajo machacado y las especias. Terminar de moler hasta que quede una pasta uniforme. Se debe tener especial cuidado con la sal, sobre todo si el chicharrón está previamente salado (cosa que ocurre siempre al comprarlo en los mercados locales).

Colocar la pasta en un recipiente y reservar. Puede utilizarse para rellenar las pupusas mezclándola con frijoles molidos y/ó queso.

El resultado final debería parecerse a esto:

Imagen Vía: Foros Univisión

Antojitos salvadoreños: Mangos y Jocotes en miel

By Ale | 28/03/2010

Para una hormiguita con mucho cariño…

Después de casi 7 meses de inactividad con los tutoriales de comida, regreso con una versión mejorada de la receta de Mangos en miel, publicada hace exactamente 1 año y 15 días. Aparte del calor característico de la época, el canto de chicharras y las actividades de la iglesia, lo que más me gusta es pasar en casa tratando de hacer las recetas que alguna vez fueron tarea de mi abuela y mi mamá. Ayer compré jocotes y me animé a cocinar ahora, aunque con el dedo convaleciente fue algo complicado, una de mis hermanas me ayudó a pelar los mangos mientras yo hacía dos tutoriales a la vez (el que está pendiente es un Chop Suey de Pollo).

Para esta receta, de la cual repetiré los pasos de la publicada anteriormente, se necesita lo siguiente:

  • De 15 a 20 Mangos sazones.
  • 50 jocotes sazones.
  • 1 1/2 Dulce de atado (de panela) entero.
  • Canela al gusto (opcional)
  • 3 lt de Agua para hervir los mangos.
  • 1 taza de agua para disolver el dulce.

Rinde para 10 personas aproximadamente.

Procedimiento:

Lavar los mangos y pelarlos completamente, luego hacerle incisiones transversales cuidando no llegar a la semilla, porque si hacemos esto el dulce se hace amargo.

Lavar los jocotes y quitarles el tronquito que les queda luego de cortarlos, como nada es perfecto, los compré sazones pero olvidé lavarlos en el momento y refrigerarlos, así que con los 36 °C que nos agobian durante el día, se me maduraron más de la cuenta y por eso se ven un poco coloridos, la idea de que sean sazones es que puedan comerse y no se les caiga la cáscara durante la cocción. Una vez lavados hay que pincharlos un poco con un tenedor, pero si están muy jugosos es mejor dejarlos así sin perforar.

Poner en una olla grande 3 litros de agua y colocar cuidadosamente los mangos, ponerlos a hervir a  fuego moderado sin nada más que agregar durante 15 minutos.

Pasado el tiempo, agregar los jocotes y tratar que el agua los cubra al menos en un 80%, tapar la olla y dejarlos hervir 20 minutos.

Una vez hervidos, más o menos el aspecto será el siguiente:

Apagar el fuego y retirar el agua hasta dejar la fruta seca, los jocotes tomarán forma de pasas debido a la cocción y los mangos se tornarán un poco transparentes, la idea de eliminar el agua, es porque si la usamos el dulce se torna ácido y pierde su característico sabor.

Luego, pelar el dulce de atado, recuerde que como retiramos el agua, mientras más dulce agreguemos, más espesa y empalagosa quedará la preparación, en El Salvador se venden 2 presentaciones, hay dulces pequeños y grandes, puede usar 2 pequeños o un entero y la mitad de otro si son grandes. Deberá cortar el dulce en trozos de mediano tamaño.

Una vez cortado el dulce, agregue los trozos sobre y debajo de la fruta, y añada 1 taza de agua limpia (no de la cocción), esta servirá para ayudar a disolver el dulce y que no se pegue en el fondo. Puede añadir canela, aunque esto es opcional, si decide agregar, unas cuantas rajas son suficientes.

Tape la olla y a fuego medio dejar hervir durante 20 minutos cuidando de vez en cuando que el dulce se disuelva bien y removiendolo para que la fruta tome color acaramelado. En las siguentes 3 fotos se observa el proceso:

Cuando todo el dulce esté disuelto, apague el fuego y deje enfriar, observará que el dulce toma una textura viscosa. Finalmente puede servir este postre típico salvadoreño. ¿Acompañamiento?  Un buen litro de agua :-)

¡Saludos!

¿Necesitaré algún baño de ruda?

By Ale | 21/03/2010

Tendré muy en cuenta esta semana, que debo poner más atención a las cosas que hago. Por estar haciéndole una demostración a mi novio sobre cómo hacer repollo picado para curtido, con un cuchillo muy afilado y desconocido para mí, me lo clavé en la uña y llegué hasta el nervio :-S, casi por inercia salí corriendo al lavadero a gritarle a mi mami que me había herido. Lo demás es historia, la hemorragia respectiva, lavar con jabón y presionar para detener la sangre. Es más, en este preciso momento el dedo me causa dos cosas: estorbo para escribir, y pulsaciones por la presion pequeña que hace el vendaje. Yo no sé qué hacer para que ya no me sigan pasando estas rachas, algún baño de ruda, un escapulario o santiguarme mil veces antes de hacer algo o salir a la calle. Pobre de mi dedo, y mi uña también :( ya me dijeron que me va a nacer feita por el golpe. De verdad espero que no, y no voy a la unidad de salud porque esos jodidos capaz y me arrancan toda la uña.

Lo barato sale caro, y ser distraída: Mucho más

By Ale | 15/03/2010

Si hiciera una remembranza de todas las veces que por andar de “boca abierta” me he escapado a matar, tendría para escribir una anécdota semanal al respecto. Soy sumamente distraída, y no es que me enorgullezca eso, pero me han atropellado, botado, me he resbalado lavando ropa, me he caído en el baño, de las gradas, me he partido la cabeza y hasta me caí a un barranco con todo y bicicleta hace unos 16 años (todavía una de mis piernas me recuerda ese magno evento), además, me he quemado cocinando, entre otras cosas menos crueles. Dados estos eventos, quienes me conocen concuerdan en que, de pura suerte no me he matado. La verdad no me hace gracia, y de hecho me frustra, porque tengo pensamientos negativos muchas veces, una cosa mala conduce a otra y finalmente, la cadena de eventos me hace pasar un mal día.

¿Y por qué a mí?

Habiendo leído lo anterior, pueden deducir a qué se refiere la foto que anexo a este post. Ahora, mientras esperaba que me fueran a recoger al trabajo, tocaron el timbre  y no había nadie más  que yo, y uno de los jefes estaba en su oficina, le fui a consultar si podía abrir, puesto que ya estaba cerrado, entonces él se dispuso a salir para atender a quién llamaba a la puerta. Resultó ser un vigilante que deseaba que moviesen el carro que ocupaba un espacio privado, y como no tenía llave, me pidió de favor (mi jefe) que cuando tocara el timbre le fuese a abrir. Pues yo, de obediente me quedé pendiente del sonido, y en cuanto escuché que tocó, salí corriendo para abrirle rápido y, como andaba con botines, al bajar los escalones en el penúltimo peldaño me enredé con un tapete que colocan para retener el polvo de la calle, e inevitablemente tropecé y caí. Lo demás es punto y aparte:

  1. Me doblé el tobillo
  2. Arruiné mis chivi-botines que costaron $5 en estafa-easy-buy,
  3. Ya no pude ir a la universidad,
  4. Me quedé con un gran dolor de cabeza de la reverenda revolcada que dí en la cochera.

Después de eso, ya más relajada y luego que me reí de mi misma, pasé el resto de la noche brincando en un zapato… para variar, mi papá se rió de mí y mi novio se molestó por mi manía de no fijarme en nada.

Meh, peores cosas me han pasado… pero igual, no me quería ir a dormir sin desahogarme.

Sí, soy yo otra vez.

By Ale |

No había considerado la importancia, de saber quedar bien con los demás, y soy yo, quien una vez más quedo en deuda con mi blog, con las cosas que quiero hacer, con mi familia y con mis lectores (creo). Después de un atasco mental de meses, quiero ponerle un alto a esos lapsos de tiempo que  he dejado morir, he pasado poniendo en claro mis ideas, y también… estudiando. La semana pasada, finalmente, y ya con todas las de la ley, el sello del rector y toda esa burocracia que nos rodea, me dieron mis papeles oficiales de egresada, entre tanto trabajo y las clases de un curso que recibí alrededor de 6 semanas, apenas tenía tiempo para respirar y, de alguna manera debía organizarme para ir.  Estoy en modo contento, a pesar del sombrío clima de inseguridad que ronda las calles de mi terruño, cuando por fin tuve en mis manos aquel sobre, uff respiré profundo, no quiero imaginarme cuando reciba mi título qué es lo que voy a sentir. Quiero ser optimista, si con un buen mensaje me quedé estos días, fue ser siempre positiva, dejar de echarle la culpa a otros por aquello que hice o dejé de hacer, no quiero quedarme luego, arrepentida por no haber logrado lo que yo tanto quería.

Y la imagen… es ironía.

Saluditos.

Respecto a los paros de buses

By Ale | 10/02/2010

Siento una gran frustración al ver cómo el mismo clima de inseguridad desencadena problemas (o más bien… genera una reacción en cadena) en todos los ámbitos de la sociedad. Desde ayer, hay paro de buses donde vivo y… bueno, cualquiera diría “levántese más temprano”, pero y… ¿ Qué hay de aquella gente que no puede irse antes por sus niños que estudian y deben ir a dejarlos al colegio, o esas señoras que no pueden caminar grandes distancias, o los ancianos que  todavía a estas alturas de la vida tienen que ir a ganarse el pan de cada día? Me da una especie de cólera cuando por fin encuentro un microbús en el cual irme y al final de cuentas no puede subir la colina por la sobrecarga de pasajeros, dejar atascados a los demás carros que venían atrás y tener que caminar hasta la cima para esperar el milagro de que el motor encienda. Quizá lo único que me conforta es que mi mamá venía en el mismo viaje y no se cómo pero todo se lo toma con calma… hasta me hizo caminar como un Km aunque al final el micro arrancó y al encontrarnos en ruta nos dejó subirnos de nuevo. La culpa no es de los buseros, aunque con esto  no estoy justificando que algunos manejan como bestias, eso es innegable… pero en trasfondo son personas que trabajan para mantenerse y tienen derecho a salvaguardar su seguridad.

WordPress Themes