Recuerdo que cuando iba a 9° grado, tenía un profesor que pensaba que yo tenía habilidades para dibujar y hacer garabatos. Como toda cipotía rebelde, yo no le hacía caso, y él me motivaba a participar en concursos de dibujo -nuimporta si no puede, la cosa es que haga algo, desarrolle sus habilidades- me decía. Recuerdo que bien de mala gana y ante la insistencia, me metí a un concurso de esos colegiales y no hallé que hacer con el papel y los lápices que dieron, Con el tiempo, me dije a mí misma que quizá sí tenía algo bueno que hacer o con lo cual participar aunque no fuera dibujo, me metía a organizar murales, hacía recursos didácticos para niños párvulos, pintaba algunas artesanías, y dos años después decidí participar en un concurso nuevamente, la verdad nunca recibí una clase de técnicas, simplemente me puse a hacer las cosas como yo pensaba que me podían salir mejor y tuve buenos resultados. No gané nada, más que la experiencia de competir y ver lo que otros adolescentes de mi edad podían hacer. Participé una y otra vez, montaba exposiciones y nunca ganaba nada, hasta poco antes de graduarme por primera vez me llevé el primer lugar en una competencia, estuvo tan reñida que por unas centésimas me dieron el premio que sólo consistía en un diploma y una estatuilla de la sagrada familia (que se me quebró hace un par de años lastimosamente). No obstante, me sentí muy feliz de haber ganado algo después de tanto esfuerzo, invirtiendo tiempo y dinero en comprar materiales. A ese maestro nunca lo olvidaré, sobre todo porque él sabía el potencial que yo tenía, incluso me alentaba a estudiar diseño o arquitectura, y, aunque al final me decidí por la rama de la ingeniería, nunca olvidé sus consejos y mucho de lo que él me enseñó lo puse en práctica a lo largo de mi carrera que está por culminar.
¿Por qué traigo a colación esto? Bueno, pues porque una de mis hermanas estudia una carrera afín al diseño, la vi dibujando en la mesa y recordé aquellos primeros dibujos que hacía para prepararme en los concursos, fui a la librera que tenemos repleta de cosas, papeles, libros y manuales, y busqué afanosamente esos dibujos, les tomé fotos y se me ocurrió que sería buena idea explicar cómo hace 10 años descubrí que podía ser buena en algo, o al menos hacer el intento. Los últimos dibujos que hice ya no quedaron en mis manos, casi todos los obsequiaba o quedaron en el colegio pero es bonito recordar cómo comencé desde cero, habría sido feliz si hubiera tenido tutoriales a la mano como los hay hoy en día al alcance de un click en cualquier sitio o inspirarse en el trabajo de otros. Yo lo único que tenía a mi alcance además de los materiales era un libro compilatorio de el pintor salvadoreño José Mejía Vides, regalo de un amigo de mi madre.
Así que recuerden, si son constantes, en cualquier rama que decidan desarrollar sus habilidades, pueden lograr sus objetivos, cuesta mucho sí, nadie dijo que sería fácil, pero estoy segura que intentando una y otra vez se puede obtener algo bueno de ello. Dejo algunos dibujos, y recuerden que no soy experta ni tengo técnica, son a mi manera y me hacen recordar siempre de dónde vengo.




P.D Algunas son puras vírgenes, jejeje las monjas no nos dejaban hacer otras cosas.
¡Gracias!
Alecita, por Dios…, el toque mágico, sin duda, lo tenía…, a mí me parecen muy bonitos los “dibujos”…, la verdad, interesantes.
Pregunta, ¿no le llama la atención la caricatura?…
Cuídese, saludos.
Dibujas muy, pero muy bien
Niiiiñaaa, si eso es no tener talento!!! que es entonces???
Super buenos tus dibujos.
Aleeee me encanta un montón la tercera imageeen ^^ María rulz <3 !!
ya escribes y dibujas
entonces solo falta que montes una exposicion
metele mas al color
mi tecnica predilecta son las ceras!!!
chao!!
Hay un libro que salió el año pasado al que se le ha hecho mucha bulla, Outliers (Malcolm Gladwell), que trata sobre el éxito astronómico que algunas personas tienen sobre las demás. Una de los datos más interesantes que da es que la práctica y la experiencia es invaluable para alcanzar el éxito y le ponen un número a ese esfuerzo: 10,000 horas. El post me recordó a eso ya que el talento no es el único factor, tambien debe haber constancia.
Buenísimos dibujos!
fantásticos tus dibujos, hubieras tenido éxito en una materia de diseño gráfico que se llama ilustración.
Cuando era pequeño y el mundo era más inocente -es un decir- yo dibujaba en el salón de clases. Mis compañeritos, que apenas sabían lo que era un lápiz, me decían que era bueno pal dibujo. Total que me convencieron. Mi talento se encaminó a hacer caricaturas de mis maestros. No paré de hacerlo hasta que salí de la Universidad. De todo eso me acordé al leer tu blog.
Un saludo.
Wow…..me impresionas es mas eso de verdad es un arte mayúsculo…felicidades…
Wow…..me impresionas es mas eso de verdad es un arte mayúsculo…felicidades…
Dibujas muy bien. Muy de acuerdo en que cualquier logro en la vida implica un esfuerzo sostenido que debe sustentarse en la fortaleza. Al final siempre hay frutos…
Dibujas muy pero muy bonito!!! sigue dibujandoo
ya quisiera yo poder dibujar jajaja saludos
Excelente dibujos!, mis respetos.
RARC, no fíjese… la caricatura no me llamó nunca la atención, casi siempre me dediqué a hacer retratos y a pintar artesanías.
JC, muchas gracias corazón.
Edwingraf, gracias niño!
Queith, con esa imagen que mencionás pasé a una ronda de una competencia. Lástima que boté muchos dibujos que se deterioraron.
Rozzo, gracias siempre tengo en mente retomar esas actividades.
Bobby, wow gracias por la información con gusto la leeré y también se agracede su visita.
Clau, Definitivamente me habría gustado intentar estar en alguna clase de diseño.
Edgar Valdés, me alegra mucho haberle traido buenos recuerdos con esta entrada.
Neto Jr, muchas gracias por el cumplido.
Roberto, Gracias me alegra que retome mi mensaje.
Cc!,Gracias linda, la práctica constante es la clave :O quién sabe si tenés la habilidad pero no la has descubierto.
Carlos, Muchas gracias y también por visitarme.