Category: confesiones

¿Por qué mi blog no debió llamarse Dulce Limón… Partido?

By Ale | 22/01/2010

Todo en la vida es circunstancial, no es que esté pensando en cambiarle el nombre al blog, es sólo que la mayoría de cosas divertidas, feas, chuscas, extrañas y casi siempre comunes, me pasan en las 4 horas de vida diarias que se me extinguen paseando el equipo de mi casa al trabajo, del trabajo a la universidad o del trabajo a la casa… entonces, cuando tengo ganas de escribir es siempre sobre algo que me pasó andando en bus… (no andando a pie (sí… como el blog) si les contara siempre la infinidad de cosas en las que me fijo dirían que soy a todas luces lo suficientemente “metida” para tener de qué hablar toda la mañana con mis compañeras de trabajo :-D me agarra literalmente “periquera”. Como sea, no quisiera encasillarme demasiado en un solo tema, pero siento que cuando se me acaba la creatividad me sobra tiempo, y cuando tengo ganas de contar algo es cuando más ocupada estoy con mis obligaciones diarias. A todos nos pasa, sí. Pero no quiero permitirmelo más, de hecho, esta entrada salió en 3 días… porque la dejé a medias siempre, creo que si re-leo esto seguramente lo borraré o diré… rayos, que horrible entrada, así que mejor que se vaya así… ustedes medio me captaron la idea :-D .

Por cierto, gracias por pasar a leer, me halaga y me alegra el día.

Esa desesperación por subirse al bus

By Ale | 14/01/2010

Todo el que está acostumbrado en este país a transportarse en colectivos, conoce el comportamiento de ciertos pasajeros al momento de abordar las unidades de transporte. Pasa que, me quiero quejar de los codazos que me han dado, carterazos, nalgazos, intentos de tocarme, palabras chucas y, hasta una que otra puteadita en cierta ruta de transporte… todos los días a la misma hora el bus hace su parada religiosamente en el mismo lugar, viene vacío siempre, a veces el mismo motorista y en la parada, las mismas personas… bueno “casi”. EL 80% de los pasajeros son del sexo masculino, la mayoría carga mochilas y sobrepasa los 40 años (en apariencia). Se deduce que, dados los rasgos que menciono, se escuche poco sobre asaltos a esa ruta (Nota: cuando me asalten ahí y no me pase nada , entonces vendré a opinar lo contrario).

Imagínese, entonces que si dicha ruta viene sola y esperándola habemos unas 20 personas, al colectivo le caben más o menos 70 pasajeros sentados, obviamente van a sobrar asientos vacíos y yo no entiendo cómo diablos ¡todos se pelean por subirse si el bus está solo! no tiene sentido, al principio me acercaba un poco para esperar a subir, pero después empecé a quedarme al último porque de todas formas me ganaba los empujones y mayugones de a gratis si siempre encontraba asiento al subirme. Así que desde hace tiempo vengo haciendo lo mismo, dejo que se peleen para subir y cuando ya quedan unos 3 en cola me incorporo y subo… aunque no estoy librada de las locas con canastos o grandes caterones que de repente se bajan de otra ruta y corren a empujar a los poquitos que hace ratos esperamos a subir (todavía ayer me sacó de quicio una vieja y le dije en voz alta:  “pase adelante señora” y se me quedó viendo con cara de querer matarme).

¿Costumbre o ignorancia?, ambas diría yo.

BTW: Feliz año nuevo :-)

Crónica de un cuarto de siglo

By Ale | 20/10/2009

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Octubre me trae tantas cosas, un natalicio, vientos y esa nostalgia de los que no están cuando se acerca navidad. Hoy cumplo un cuarto de siglo, y con propiedad puedo decir que de aquí para atrás, he vivido tanto y he hecho de todo. Hoy no amanecí tan contenta, más bien, siento que  amanecí extraña, con esa sensación de no querer mirar atrás, de decir que no me importa lo que hice ayer, si no lo que hago ahora, y así sucesivamente. La vida me ha regalado tanto; virtudes, errores, tristezas, depresiones, etc.  y de todas ellas me alegro hoy.

Voy a contar una anécdota, que dirán que es triste pero me recuerda por qué debo seguir adelante; de pequeña nunca me gustó mucho mi cumpleaños, 20 de octubre significaba que venía el 2 de noviembre, y eso a su vez, que había que ir a enflorar a mi abuelo paterno, varias veces he mencionado cuánto me afectó su pérdida, y por ende sentía que estar ahí en el cementerio era recordar que ya nunca más nos veríamos en vida, y ni idea si después de la muerte. Con el tiempo fui cambiando de cassete y comprendí que cumplir años iba mucho más allá de eso, que habían cosas por las cuales alegrarse por ejemplo cuando subí de talla de zapatos y me compraron mis primeros tacones altos, y no era lo material lo que me alegraba, sino el sentirme grande, aunque hoy puedo pensar que voy de bajada y será lo contrario: sentirse vieja (Sí, viejos los caminos). El transcurso de los 12 a los 18 fue larguísimo, cada año me preguntaba por qué crecer era un suplicio, cuándo me iban a dejar maquillarme o pintarme el pelo, me quitaba las cejas delgadísimas y usaba peinados estrafalarios, no pensaba ni en qué carrera iba a meterme para cuando estuviera en la universidad… y de los 19 a los 25… fue todo lo opuesto, ni lo he sentido el tiempo, de forma progresiva dejé de maquillarme tanto, a veces ni me quito las cejas, dejé los tacones por zapatillas, nunca me pinté el pelo ni quiero, y no me peino tanto… a lo mucho un moño mal amarrado, subí de talla de ropa, y la estatura… de aquí en adelante quizá me reste centímetros en un tiempo. Todos los días hay cambios, para empeorar o para mejorar, y como ya probé de los dos, pues les digo que siempre hay que cambiar por uno mismo y no por que los demás quieran.

Si Dios lo permite, o si la vida misma más bien… estaré aquí cada año mientras viva, contando cómo me he sentido al respecto, porque apenas va medio día y pues ya muchas amistades y conocidos se dieron a la tarea incluso de cantarme las mañanitas a plenas  cuatro y media de la madrugada (¿verdad @Queith?, pero no logró despertarme jajaja, por 10 minutos le gané porque ya me había levantado), y  así fueron apareciendo todos esos mensajes de apoyo y felicitaciones, los cuales agradezco infinitamente primero porque me levantan los ánimos y segundo porque hay días que siento que nada vale la pena y que solo cosas malas me suceden cuando existe tanta gente que se preocupa por vos de una u otra manera.

Un abrazo para ustedes.

Son rachas… sólo rachas

By Ale | 27/09/2009

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Llevo 4 días sin dormir más de 3 horas… supóngase que ando un poco “directa”, que en este momento en lugar de estar escribiendo debo sacar trabajo y que tengo un parcial encima, pero es  que este blog es miyo y no es justo que esté tirado tanto tiempo, no se imaginan la cantidad de feeds que tengo atrasados… :-( como sea, trato de hacer buena cara a las cosas que me pasan.

Ayer, después de pasar toda la tarde tabulando encuestas, sacando gráficos e imprimiendo, vine a las 10 de la noche, y nada de “a dormir” sino, que me dispuse a rotular un plano porque una de mis hermanas me está ayudando y tenía a fuerza que dejarlo listo para que ella lo trabajara mientras me iba a clases (No  mencioné que los Domigos tengo que madrugar para estar en la universidad a las 6.20 am, en mis propios términos es una fatalidad… pero he hecho el ánimo de ser puntual siempre.) El punto es que, llevaba unos 20 minutos trabajando, programada a finalizar antes de la media noche y ¡tás! que se va la energía eléctrica… me dieron ganas de llorar, estos malditos bajones de corriente me arruinaron la TV, y mi UPS con el que mantenía vivas mis PC’s mientras habían tormentas eléctricas; pero no dejé ahí las cosas, aprovechando que tenía cargada la Laptop, me fui a la cocina a buscar una vela y literalmente me quemé las pestañas para terminarlo. Con un gran dolor de espalda me fui a dormir.

4.50 a.m.

No se si son los nervios que me afectan o cuánto había olvidado lo que era estar consciente de mis responsabilidades, quería ir más o menos arreglada a clases, al menos tener buena cara y se me quebró el cepillo para el cabello… vaya dije yo, algo estoy pagando quizá. No me arreglé y así me fui, mitad planchada ,mitad colocha…

6.00 am.

¿Por qué demonios los mareros tienen que hostigarte incluso a esta hora? ¡No es justo! ¿Por qué se toman a la tarea de jodernos a los que queremos hacer algo bueno en este país? No me duele en serio que me hayan quitado un dólar, “pedido” en términos de ellos, pero robado en los míos; no es lo material, es el miedo a que un día pase algo grave y yo esté en el lugar no indicado y no pueda ver de nuevo a los míos, es eso.

Son rachas…¿ no?

Bicha, que aburrida es tu vida

By Ale | 08/09/2009

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Meh… hay días que la monotonía me gana la moral, me siento tan aburrida, depre, sin ganas de hacer nada o más bien, haciendo las cosas sólo porque sí, porque la vida sigue y hay que hacerlas… Nótese la alegría de la foto hahaha, de plano el tener la mente ociosa hace mucho mal. Por si se lo preguntaban, pues no fue una simple tos, me dio una crisis de asma esta semana que pasó pero ya afortunadamente con un buen tratamiento estoy un 80% recuperada. Mi mamá pues, sigue ahí postrada a la fuerza, es difícil para ella estar así sin moverse :(   sobre todo porque su trabajo consiste en estarse ejercitando siempre, pero estoy segura que lo superará. No he salido a ningún lado que no sea la universidad y las compras habituales… quizá lo más interesante que hice esta semana fue, preparar un paquete que va camino al otro lado del planeta :D estuve haciendo algunas manualidades pero, siento que me aburro muy rápido de las cosas.

¿El título del post? Bueno, un día se me ocurrió actualizar mi estado en Facebook y para mi sorpresa (haha y es en serio) un par de personas me dijeron que mi vida no era aburrida, ¿qué será que encontramos interesante lo que los demás hacen y le restamos méritos a nuestras actividades? Irónico, simple y sencillamente.

Brínquese la máquina y pégueme un susto…

By Ale | 22/08/2009

Siempre que me subo a una unidad del transporte colectivo procuro sentarme en las primeras 3 filas de asientos. Por seguridad, por miedo, por fijarme quien se sube, etc… paranoias propias de vivir en El Salvador.

Hacía días que no me iba tan tarde para la universidad, estas semanas he aprovechado que le quedo en la pasada a mi novio y me lleva. Hoy no, así que iba tranquis, sentada en la segunda fila, viendo los rótulos y pensando “vaya, ha estado tranquilo el viaje” buh, para qué pensé eso, en el semáforo donde está la Iglesia Bautista Miramonte, ahí sobre la Juan Pablo II, como el bus venía de hacer parada llevaba abierta la puerta, a medida que nos acercabamos al cruce el semáforo cambió a verde y en un abrir y cerrar de ojos se subieron dos hijos de su nana :( bien drogados, si el corazón por poquito y se me sale del pecho, esos locos se brincaron la máquina así bien de película y empezaron a amenazarnos a todos (a todo esto el motorista llevaba música de Vicente Fernández, así que imagínense el deschongue que se armó adentro) y nos dijeron que si no queríamos que nos robaran, que colaboraramos y les dieramos “algo de feria” (y yo sólo llevaba monedas y un billete de $5) traté de no ponerme nerviosa pues de todas formas a mí me iba a “bolsiar” primero (no había nadie más adelante de mí), y pues le dije  a uno de los hombres -”no tengo más que esto”- y le di las monedas que llevaba, soqué para que no me dijera nada porque a otros si les quitó más dinero…. la verdad tuve suerte, esperaba que me quitaran mi mesada :( . Para no hacer más larga mi anécdota, cuando llegamos a la Roosevelt, a la altura del Castillo Venturoso ya se habían tirado del bus.

Y esto es cosa de todos los días, sólo es una ruleta rusa y hoy me tocó a mí. ¿Triste no?

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