Primero que nada ¡Feliz año nuevo (dos semanas después je, je, je)! Como ovejita perdida vengo a este pedacito de espacio en la red, intentando no mentirme a mi misma con esto de regresar a publicar algo, y que de hecho, me hace mucha falta pero que requiere no solo organización, sino también, mucha disciplina y constancia. Talvez medio mundo diga que esto va en decadencia, pero yo sigo aquí, resistiendome a irme por la borda. ¿Y qué hice de mi vida estos días? Pues, al fin defendí mi trabajo de graduación, y me fue muy bien gracias a Dios, ya todo ese estrés ha quedado atrás, entregué mis papeles para los trámites finales y ya nada más a esperar el acto de graduación que será en un mes y medio más o menos, si todo sale bien y el colocho me sigue dando vida claro está. Por el momento ya estoy tramando nuevas locuras y metas para este año, volveré a la U seguramente porque como toda masoquista me encanta sufrir académicamente y ya me demostré a mí misma que soy capaz de muchas cosas. Alguna vez pensé que el brillo con el que me desenvolví en el colegio se había esfumado cuando entré a la universidad y con un acto de iluminación tremenda culminé más que excelente mi carrera, con todos los contras posibles y dos años más tarde que mi generación (y a quién le importa?) no puedo estar más que agradecida con mi Señor.
Ya comencé a buscar un nuevo empleo, y por el momento intento que la monotonía no me llene de pensamientos absurdos, he estado editando fotos de recetas que falsamente dije que iba a publicar y ahí estan tiradas las cosas (totalmente culpable), pero con todo y el abandono que le he dado a este espacio me alegra que siga entrando gente que busca las recetas, y en ese sentido este blog sigue cumpliendo su objetivo.
Tuve que sacrificar algunos hábitos tecnológicos que me estaban amañando, específicamente me refiero a mi cuenta en twitter: @dulc3limon dejó de existir hace dos meses y equis días, primero por la exagerada cantidad de tiempo que le dedicaba y luego porque interrumpía mis actividades académicas. Podría haberla dejado así abandonada pero eso implicaba volver a lo mismo, en teoría iba a reabrir una cuenta a inicios de año pero era algo que no estaba definido y por el momento no tengo mucho interés en regresar, me siento bien así, digamos que en “rehabilitación”, la desconexión me ha ayudado mucho a aclarar ideas y pensar en nuevas opciones para mi blog.
Seguimos en contacto.






