Todo en la vida es circunstancial, no es que esté pensando en cambiarle el nombre al blog, es sólo que la mayoría de cosas divertidas, feas, chuscas, extrañas y casi siempre comunes, me pasan en las 4 horas de vida diarias que se me extinguen paseando el equipo de mi casa al trabajo, del trabajo a la universidad o del trabajo a la casa… entonces, cuando tengo ganas de escribir es siempre sobre algo que me pasó andando en bus… (no andando a pie (sí… como el blog) si les contara siempre la infinidad de cosas en las que me fijo dirían que soy a todas luces lo suficientemente “metida” para tener de qué hablar toda la mañana con mis compañeras de trabajo
me agarra literalmente “periquera”. Como sea, no quisiera encasillarme demasiado en un solo tema, pero siento que cuando se me acaba la creatividad me sobra tiempo, y cuando tengo ganas de contar algo es cuando más ocupada estoy con mis obligaciones diarias. A todos nos pasa, sí. Pero no quiero permitirmelo más, de hecho, esta entrada salió en 3 días… porque la dejé a medias siempre, creo que si re-leo esto seguramente lo borraré o diré… rayos, que horrible entrada, así que mejor que se vaya así… ustedes medio me captaron la idea
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Por cierto, gracias por pasar a leer, me halaga y me alegra el día.
