Lunes 19 de Octubre, parece que todos amanecieron soñando con atentados, granadas, bombas y no sé que inventos más acerca de una tonta cadena de correo que circuló más o menos desde el Jueves por toda la web salvadoreña… bueno, pues felicito al inventor de esta cadena, porque ha sido el Epic Fail del año, jugando con la ignorancia y el miedo de la gente, de premio deberían meterlo preso un par de días para que aprenda.

El día empezó con una mega trabazón a la salida de Soyapango y además, pintaba a que no iba a finalizar tan bien, para mí solo fue un día como otros, lo único complicado fue la salida del trabajo por la tarde, poder llegar a la universidad se volvió una tarea ardua y eso que estoy a 10 minutos en automóvil; mi hermano menor no encontró bus de regreso a Soyapango y me llamó un tanto aturdido por el relajo que se cargaba la gente, que habían muertos aquí, que los mareros allá, que la PNC se había agarrado con no se quién… y sólo se me ocurrió decirle, ahm… mejor venite para la U y de aquí vamos a salir juntos. Pasada una media hora llegó, compramos algo de comer y me lo llevé para el edificio donde tenía clases, en teoría mis papás nos iban a llegar a traer a la hora habitual, digamos que 20.15 es lo normal, pero dada la situación anómala en el ambiente, casi todos despacharon a las 19:30 y al final de cuentas terminamos siendo los últimos en la U a una hora que en otros días rebalsa de gente esperando que los lleguen a traer, carros estacionados, buses haciendo congestionamiento.
¿Y cómo estaba?

Bueno, pues… eso estaba más muerto que Matusalén, ni un tan solo carro en la calle, ni estacionado, las luces apagadas y sólo el vigilante preguntándonos algo a lo que estamos acostumbrados los que vivimos de la Tiendona para abajo:
¿Y no les da miedo Soyapango?
Casi en sincronía dijimos :
No usté… si nos va a pasar algo, así será… sino no.
Así es nuestro día a día y hoy no es diferente de otros.
Nos miró así como quién se asombra por ser tan incrédulos, quizá hasta nos tachó de tontos.. qué se yo. En ese instante llegó mi papá, ya no había nadie, y con tono de júbilo y así medio retador nos dice:
Bichos, vamos para los Planes de Renderos.
En ese momento comprendí que, el país podía venirse abajo en una crisis social pero mis papás estaban decididos a llevarnos a comer en aquella soledad de calles, para hacerle una despedida a una tía y de paso para que nos despavilaramos un poco, en verdad hacía muchos años no iba al mirador, menos en medio de un frente frío que hizo que al nomás llegar me hiciera recordar que ahuevo, estoy viva y que no aguanto el frío. Nos bajamos del carro y cerca había una venta de suéteres, justo lo que necesitabamos, un USA-do y todos los que tenían costaban la nada despreciable cantidad de $1. Es el regalo más bonito que alguna vez mi papá me dio. Nos fuimos al mirador y levanté los brazos a dejar que el viento me los llevara… El Salvador moría de miedo y yo gritaba de felicidad. ¿Ironía? ¡Para nada!

Cené unos tacos súper ricos porque ¡no quería pupusas!, hasta en eso fui opuesta… y al regreso, pasadas las 10 de la noche, veníamos gritando del frío acostados viendo al cielo, pensando en que… pasara lo que pasara, no nos daba miedo regresar porque ibamos juntos, porque nada puede detener al que tiene fe en que este país algún día saldrá de este enorme bache en el que ha caído.
Nunca olvidaré las palabras de mi papá subiendo allá por la Montserrat…
Hace 25 años exactamente, salía bajo las balas de madrugada, iba a dejar al trabajo a tu mamá embarazada de vos, eramos aventureros… no nos daba miedo, ¿Y por qué entonces, voy a tenerle miedo yo, a un correo electrónico?




















