Archive for the ‘mal set ahí’ Category

Sigo aquí

Tuesday, September 1st, 2009

Tal parece que sigo con intentos fallidos de echar a andar el blog al mismo ritmo que antes, es por demás, siempre algo me detiene. Esta semana que pasó estuve en exámenes y si bien llevo menos carga académica, el fin de semana tiene más movimiento que nunca. Para variar el Sábado me mojé y el Lunes amanecí afónica…. en el transcurso del día me evolucionó a una tos de chucho de esas que no le deseo a nadie. Así que hoy me la pasé postrada de un gran catarro y por si fuera poco, ingresaron a mi mami al hospital por una caida que tuvo la semana pasada. Estará incapacitada varios días así que no pude hacerme la víctima con mi catarro :( . Ya no prometo nada, de tanto que he prometido tengo atrasada una docena de entradas y muchas recetas, pero sepan que leo sus comentarios y cuando puedo paso a leerlos a los que tienen blog, ya parezco fantasma.

Ay nos vidrios.

Brínquese la máquina y pégueme un susto…

Saturday, August 22nd, 2009

Siempre que me subo a una unidad del transporte colectivo procuro sentarme en las primeras 3 filas de asientos. Por seguridad, por miedo, por fijarme quien se sube, etc… paranoias propias de vivir en El Salvador.

Hacía días que no me iba tan tarde para la universidad, estas semanas he aprovechado que le quedo en la pasada a mi novio y me lleva. Hoy no, así que iba tranquis, sentada en la segunda fila, viendo los rótulos y pensando “vaya, ha estado tranquilo el viaje” buh, para qué pensé eso, en el semáforo donde está la Iglesia Bautista Miramonte, ahí sobre la Juan Pablo II, como el bus venía de hacer parada llevaba abierta la puerta, a medida que nos acercabamos al cruce el semáforo cambió a verde y en un abrir y cerrar de ojos se subieron dos hijos de su nana :( bien drogados, si el corazón por poquito y se me sale del pecho, esos locos se brincaron la máquina así bien de película y empezaron a amenazarnos a todos (a todo esto el motorista llevaba música de Vicente Fernández, así que imagínense el deschongue que se armó adentro) y nos dijeron que si no queríamos que nos robaran, que colaboraramos y les dieramos “algo de feria” (y yo sólo llevaba monedas y un billete de $5) traté de no ponerme nerviosa pues de todas formas a mí me iba a “bolsiar” primero (no había nadie más adelante de mí), y pues le dije  a uno de los hombres -”no tengo más que esto”- y le di las monedas que llevaba, soqué para que no me dijera nada porque a otros si les quitó más dinero…. la verdad tuve suerte, esperaba que me quitaran mi mesada :( . Para no hacer más larga mi anécdota, cuando llegamos a la Roosevelt, a la altura del Castillo Venturoso ya se habían tirado del bus.

Y esto es cosa de todos los días, sólo es una ruleta rusa y hoy me tocó a mí. ¿Triste no?

Gato por liebre, aplíquese la primera ley de Murphy.

Friday, December 5th, 2008
“Si algo tiene que salir mal, saldrá mal.”
A pesar de estar enferma, teníamos planeado con Christopher salir a ver una película que supuestamente estaba en pre-estreno, él se ganó el Lunes un pase doble en la radio por hacer un servicio social, hasta hice un twit “jayán” al respecto:

Pasamos a una farmacia antes para comprar unas pastillitas que saben a menta y que evitan que me agarre la “tos de chucho”, llegamos a la dulcería del cine (el Multicinema de Multiplaza) y pedimos comida, pedí una botella con agua tibia en lugar de la soda y cuando me dieron las cosas resulta que no tenían ni una sola botella que no estuviese sin helar ¬¬), ni modo, entré en modo troll casi de inmediato y le contagié un poquitin de mal humor al gordo xD, cuando llegamos a donde te hacen el chequeo enseñamos el ticket:

El tipo solo nos dijo, vaya pasen a la sala 4, y nosotros bien obedientes nos “juimos” ya se había llenado la sala a la mitad y faltaban 5 minutos para el arranque. Nos sentamos, discutimos por las pajillas, Chris las fue a traer y justo cuando se sentó comenzó una proyección tipo “Proyecto de la bruja Blair” pero al mero “eshtilo” español, al principio pensé que se trataba de algún trailer pero pasaban los minutos y la historia avanzaba, se trataba de una reportera que trabajaba para un programa que grababa en tiempo real lo que hacían los bomberos de noche, llegaban a un lugar donde les surgía una emergencia y resultó que había una especie de virus en el lugar, mucha sangre, gente loca, muertos, gritos… en fin, se hicieron 40 minutos y la gente se comenzó a desesperar, el ticket decía “The contract” una película de Morgan Freeman y John Cusack, algo nada que ver con lo que estaban viendo mis ojos, algunas personas salieron de la sala y empezaron a decir que nos fueramos porque no nos iban a pasar la película por la que habíamos llegado, había gente que ni había terminado de comer y cuando asomé al pasillo habían unas 30 personas preguntando qué pasaba.

Me acerqué a Chris que había salido 10 minutos antes, y me dijo:

- Dicen que no van a pasarnos la película, porque ni siquiera la han traído al cine
-¿Ah?
-Sí, lo que estamos viendo se llama Bomberos (aunque después investigué en ínter y se llama REC) eso es lo que va a estrenar mañana.
-¿Y entonces?
-No se, eso es lo que están viendo, que cómo van a hacer porque dicen que en la radio se equivocaron.
-¿Y el gerente dónde está?
-Ahí está escondido en su oficina, aquí estaba pero se fue a encerrar
-¡Qué marica!
-Ahorita están hablando a la radio para ver que ondas

Esperamos unos minutos más y entre la gente apareció una señora que trabajaba en TCS, llamó directamente a la radio sin vueltas de nada y le informaron, que la boletería del cine y sus impresiones son exclusivas de la casa cinematográfica, la radio solo recibe la promoción y ellos se encargan de regalaros a la audiencia, pasaron 2 semanas entregando pases y repetían hasta el cansancio que la película se llamaba “El contrato”, la perrada fue de los del cine porque no nos informaron en ningún momento que lo que íbamos a ver era un show de sangre y no lo que decía en el papel.

Por fin apareció el gerente y todos le cayeron con patada al pecho (le hicieron rueda pues), en ningún momento se disculpó y todo el tiempo dijeron que los que tenían la responsabilidad eran los de la radio, que no existía tal película en cartelera. Aunque los pases eran regalados, se me hace de mal gusto que habiendo consumido en el lugar, no se tomara la molestia de atender como debía a la gente, nadie le salió pesado y el tipo todo el tiempo estuvo a la defensiva. Al final accedió a pasarnos otra película pero en el horario que seguía, es decir 2 horas después de lo establecido. Como mi niño trabaja y le toca madrugar, decidimos retirarnos con el mal sabor de no haber visto nada más que un griterío a lo “coño… que corraaaaaaash los zombies te shigue n!

Fin…