Category: nostalgia compartida

Cerrando la puerta

By Ale | 30/12/2009

No pude desear feliz navidad a los lectores? o a los visitantes que caen aquí por arte de magia, buscando algo y oh sorpresa no es eso! pero que se quedan o regresan de vez en vez… no recuerdo cuando fue la última vez que ví las estadísticas, realmente no estoy enchufada. 2009 se va, ya a escasas horas de partir y cerrar una década llena de tantas cosas, lecciones aprendidas y algunas todavía pendientes, regreso con un mensaje positivo:

Todos los días agradezcan a la vida, a la naturaleza, a este planeta por permitirnos abrir los ojos, respirar, ver a nuestros seres queridos, por tener un techo donde vivir y un plato de comida que compartir. Muchos, y sin ir tan lejos: en nuestro país, no tienen la oportunidad que nosotros tuvimos, casualidad o cosa del destino, no importa como ellos llegaron ahí, necesitan siempre una mano amiga, una moneda, un par de zapatos o una frazada, no piensen en el destino que tendrán las cosas que donen, piensen mejor, en lo bien que se siente ayudar al prójimo, en regalar una sonrisa, en dar un buenos días! ¿A cuánta gente saludaron esta mañana?

Cerrando la puerta a éste año, a ésta década, me doy cuenta de todo el camino que recorrí, junto a mi familia, a mi novio, a los amigos que tengo, a los que creí tener y nunca tuve, junto a mis compañeras de colegio, los de la U (tanto en la primera como en la segunda) y puedo decir sin lugar a dudas que he sido muy feliz, que reí, lloré, me equivoqué muchas veces y en cada tropezón pude levantarme. Mil gracias a todas las personas que en algún momento formaron parte de mi vida, a las que siguen estando ahí, a las que de vez en cuando se acuerdan de su servidora, a las que le dieron forma a este proyecto llamado Dulce Limón Partido, espero que el 2010 traiga mejores cosas para todos ustedes, pero sobre todo muchas oportunidades. Desde este pedazo de terruño les deseo un muy ¡feliz año nuevo!

Respuesta al Post sólo para hombres ó cosas que impactan en la vida…

By Ale | 17/07/2009

Gero nos relata en su blog una reflexión sobre el coraje para salir adelante en los momentos más duros de la vida, él lo tituló Post solo para hombres, aunque a mi juicio y con todo respeto debió llamarlo Post sólo para seres humanos, porque eso somos, humanos, no somos de piedra, y es obvio que el dolor de un amigo será el dolor nuestro, aunque jamás en la misma medida en que el alma de ese amigo sufre. Hace un par de semanas, celebramos el cumpleaños de uno de mis mejores amigos, fue una fiesta muy bonita, colaboré en la decoración de la casa donde lo celebramos, pero lo diferente de esa fiesta fue, que el festejado no estaba del todo feliz… su padre había recaído de salud, y estaba bastante delicado. Con los días, su estado de salud fue mejorando, aunque al principio el diagnostico no fue muy favorable, respiramos un poco.

La vida es a veces tan extraña, nos regala una de cal y otra de arena, desperté un Jueves con un sms de mi amigo que rezaba:

Buenos días. Les informo que Dios se llevó a mi padre a su gloria. Solo le doy las gracias por darme un padre tan ejemplar . Amén.

Y de ahí fue una espiral de cosas para mí, de pensar en el dolor de ese amigo y en qué manera lo podíamos apoyar sus más cercanos, fui a la vela, platicamos un rato y él todo el tiempo, a pesar de que se notaba su cansancio, sus ojos adormecidos, se esmeró en decirnos y mostrarnos que él estaba complacido de haber tenido ese padre, al que ya no consideraba su progenitor, sino, su mejor amigo. Camino a la iglesia, durante la misa de cuerpo presente y luego camino al cementerio se miraba entero, pero yo sabía que la peor parte estaba por venir, y no es para menos… dejar ir a tu padre a los 25 no es algo que precisamente se me cruce por la mente, y empecé a sentirme contagiada de esa nostalgia, al grado de llorar al ver a mi amigo desgarrarse como un niño… porque eso somos, niños por dentro cuando nuestros padres se van. Cuesta reconocerlo cuando uno pasa todos los días peleando, o discutiendo por tonterías, pero eso somos… y cuesta más darse cuenta que algún día tendremos que dejar ir a nuestros padres, a nuestros hermanos o que nosotros nos iremos primero, dejando una huella imborrable en la vida de nuestros seres queridos. Mi amigo me dio una gran lección de amor, de honestidad y de nunca dejar para la enfermedad el valor de decirle a alguien cuanto lo amas, eso se dice en vida… no a una caja con un cuerpo inerte.
¿Cuántos de nosotros ya lo hicimos?

Envejecer juntos, un asunto de valentía ó de amor, ó ambos

By Ale | 10/05/2009

No estoy segura de qué es lo que sienten las parejas de ancianos que he conocido, de mis abuelos paternos, hasta antes que mi abuelo falleciera nunca observe una actitud cariñosa entre él y mi abuela, siempre ella lo evadía y él se dedicaba nada más a trabajar, hacer sus quehaceres personales, cocinar, planchar y lavar como si hubiera sido alguien soltero, todas las tardes pasaba un rato con nosotros (mis hermanos y yo) y luego le hacía el curtido de las pupusas a mi abuela para la venta de la noche, él siempre le ayudaba pero muestras de cariño no se dejaban ver. Solo vi alguna reacción sentimental cuando él murió, porque ella lo lloró pero no tanto como para demostrar que lo amaba con todas sus fuerzas. Mi abuelo fue su segundo compañero de vida, pasado un tiempo ella volvió a la iglesia, se confesó, consecuentemente volvió a comulgar, y sentí como si literalmente borrara a mi abuelo del mapa, sus anécdotas de juventud, en su mayoría incluyen a su primer esposo y mi viejo pasó a segundo plano, con el que vivió juventud, madurez y una etapa de su tercera edad. Como sea, no me imagino cómo estarían hasta el día de hoy si no hubiera fallecido él, talvez la indiferencia hubiera continuado pero seguramente yo hubiera disfrutado más a mi abuelo y habría estado ahí vigilante de mis pasos.
El punto de todo esto, es que mis abuelos maternos sí los mantengo juntos, con todas las carencias que pueden imaginar, mi abuelo fue un niño de la calle y por cosas del destino fue empleado de una compañía de electricidad que al día de hoy sigue operando, y al retirarse trabajó corriendo taxis de forma independiente. Su relación con mi abuela fue tormentosa al grado de que de 5 hijos solo la menor obtuvo su apellido ( y no es mi madre por cierto). Sin embargo, a pesar de tantas cosas, la separación por el conflicto armado, la partida de sus hijos fuera de su tierra natal, mi abuela siempre mantuvo esa dependencia emocional y económica de él (hasta me da miedo parecerme a ella en eso) y en la actualidad mi abuelo padece una enfermedad degenerativa producto de una caída hace 40 años. Necesita ayuda para todo, para comer, hacer sus necesidades, bañarse, vestirse, peinarse. Está lúcido pero su condición física es tan mala que está permanentemente postrado en una silla de playa. Da un gran sentimiento verle en esa situación, y la única que lo aguanta es mi abuela, ella le hace todo aún cuando no está al alcance de ella que se mejore. Y digo que lo aguanta, no porque sea estorbo o sea un calvario, es porque si bien él está muy deteriorado exteriormente, por dentro el no cambia, no es sencillo, se queja, es terco, es berrinchudo, y su vejez acrecenta estas actitudes. Y sin embargo, mi abuela ahí está, al pie del cañon levantandose hasta 3 veces por noche para moverlo, cambiarlo, limpiarlo. Digno sólo de una verdadera mujer caritativa, y estoy más que segura que Dios le compensará todos sus sacrificios y le escuchará todas sus oraciones porque es la mejor mujer que he conocido.

Mis dos historias están en los polos opuestos, para mí envejecer juntos es más una cuestion de valentía, porque ¿De qué sirve un amor cobarde?

Más de un millón de sueños.

By Ale | 16/03/2009

Ayer, por primera vez en mi vida, sentí que valía la pena ser salvadoreña, haber nacido en estos casi 21,000 kilómetros cuadrados por fin tomaron sentido. No me caben las palabras para expresar toda la emoción que experimenté en todo el día, pasé pegada a la radio, no dormí la noche del sábado, ni mis padres, pasé en el patio, mirando al cielo que estaba nublado y de vez en vez dejaba ver las estrellas. Con los ojos “chilosos” fui a votar, nos llevamos hasta a mi abuelita, Soyapango se pintaba de rojo, y a las 8.30 am ya había caos vehicular. Viví 20 de mis 24 años de edad, bajo un régimen que desde que tengo uso de razón nunca comprendí y nunca estuve a gusto, ni me tragué los engaños de el sistema. Siempre me pregunté, por qué si la gente estaba tan mal, seguía eligiendo a las mismas personas para que las gobernaran. Ayer el pueblo dio lección, y le recordó al gobierno, que nosotros, los que queríamos cambiar, para bien o para mal, somos más y unidos doblegamos cualquier máquina de hacer dinero y poder. Una vez confirmado el gane, le rogamos, lloramos, imploramos, gritamos y pataleamos a mi papá que nos dejara ir al Redondel Masferrer (a ese donde casualmente el día de ayer ya no estaba la bandera por la que lloró cierto político hace unos meses), al fin accedió y salimos a las 9.40 pm casi en caravana con algunos vecinos, y mi sorpresa fue la cantidad de gente que encontramos, todos con sus carros, sus banderas, con la radio a todo volumen, esa era mi gente, y me alegré tanto verlos, ellos al igual que nosotros iban representando ese millón de sueños que se marcaron en las papeletas.





Ahora solo queda, unir a este país que está dividido por la ideología, el miedo y la ignorancia. Ahora me contaba mi mamá, que en la escuela algunos alumnos le decían:

-¿Seño, y ahora qué va a pasar con nosotros?
-Mi papi dice que mucha gente se va a ir del país.
-Me da miedo que nos parezcamos a Cuba, a Venezuela.
-Chávez nos va a gobernar.
-Sólo los ricos votaron por el FMLN, por eso ganaron ellos y nosotros los pobres quedaremos desamparados

Y me reí tanto que me contara eso, y a la vez me dio sentimiento, porque esos niños viven en zonas marginales, y eso es lo que les vendieron los medios y el estado durante tantos años, esa es la educación que han recibido y esa es la mentalidad que mantienen. Este es un reto, sólo las personas educadas pueden sacar adelante a un país, y es más que obvio que debemos mejorar estos aspectos. Respeto a todos mis amigos que votaron por el partido en el poder, y que muy humildemente aceptaron la derrota, y consecuentemente la decisión de las mayorías. Solo las personas que no son visionarias se quedan sentadas a ver lo que pasa, y dejan que otro elija por ellos.

Se acabaron 20 años de lo mismo, el progreso no es tener celulares, edificios altos, centros comerciales, calles bien pintadas y muchos dólares. El progreso va mucho más allá de lo material, el progreso se mide en calidad humana, y con 20 muertos diarios (12 oficiales en los medios), no podemos decir que hemos progresado, es inmoral haber firmado los acuerdos de paz hace 17 años y seguir hablando de guerra, y peor aún, mostrarle a la nueva generación, a la del siglo 21, que empieza a razonar, puras mentiras y sobre todo puro CONSUMISMO E IGNORANCIA.

Gracias pueblo salvadoreño, por esos millones de sueños. Nuestros mártires lucharon por ver esto, y lo único que nos heredaron fue el coraje y la valentía para salir adelante, ellos no lograron concretarlo, pero nosotros terminamos la tarea.

Algunas cosas no cambian…

By Ale | 24/02/2009

Tengo fotos de alrededor de 25 años de diferencia. Son personales pero las quiero compartir, son de la casa donde se crió mi mamá… fotos que le tomaron a mi abuelita y que yo tuve la oportunidad de tomar casi en el mismo lugar. Siempre que llego a la casa me gusta sacar una carterita de mi abuela, donde guarda una buena cantidad de fotos de mis tíos, mi mamá, algunos parientes que nunca conocí y hasta recortes de periódico en pleno conflicto armado. Me gusta observar cómo algunas cosas no han cambiado en el lugar, la casa de mis abuelos es en un 70% la misma, hay partes que nunca vieron pintura, los muebles apenas cambiaron su color, la cocinita es siempre la misma, la mesa donde desayunamos cuando estamos de vacaciones, el baño que me da miedo de noche, y lo que fue la cochera del taxi que manejó alguna vez mi abuelo, el que hoy yace inmóvil casi todos los días de su vida desde hace unos 5 años. La tecnología me permitió hacer esto, y aunque mi viejita ya note sus años encima, nunca ha perdido lo fotogénica.

Esta foto es de 1981 aproximadamente, creo que ahí le estaba preparando el biberón a una de mis primas, hasta el día de hoy en ese cuarto lo único que ha cambiado es la puerta que conecta a la casa con el corredor. Esa refrigeradora que observan, ya no funciona. Pero sigue ahí en la casa, guardada en un rincón y almacena botellas, platos de plástico y huacales.

No se ven muchas diferencias, salvo el portón verde de el fondo. Antes era de esos de “malla ciclón”. El piso sigue siendo el mismo.


Aquí no pude poner a mi abuelita jajaja, creo que se hartó de que la persiguiera con la cámara todo el día, además tenía que abrir para que se viera la casa, así que mejor me salí y tomé la foto, A esa casa solo la pintura le han cambiado, afuera sigue siendo empedrada la calle.

Este es uno de los tantos recortes que mi abuela guarda, ahí sale mi mamá desfilando cuando estudiaba en la extinta ESEFIES (Escuela Superior de Educación Física y Deportes), la foto es de 1982, así que ese papel de diario está más que bien cuidado. No me lo preguntan pero la mitad de las mujeres que ahí salen las conozco hoy en día, y algunas no parecen jajajaja.

Estas fotos las tomé en Diciembre pasado, se suponía que iba a hacer un post en esos días y no sé por qué lo había dejado a medias.

Saludos.

♫ Camon ebribadi seis… ♫

By Ale | 30/01/2009

♫ Sa sa sapoo ♫
♫ Sa sa sapooo ♫
♫ Sa sa sapoooooo ♫

Una gran cosa esta canción…
esos pasos me los aprendí porque amanecíamos
viendo el canal doce los días Sábados y Domingos :P
para ver las caricaturas.

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