Como soy una gran tardista no era de extrañar que hasta a los eventos informales no soy capaz de asisitir con puntualidad. En la mañana tuve una actividad con unos niños de escasos recursos, pero postearé luego al respecto. Cuando vine a la casa me puse a hacer mis tareas de la U y me dio sueñito, cuando desperté eran las 4.12 pm… desde ese momento ya era tarde, tenía que cambiarme, quitar la cara de goma que ando desde hace varios días, y averiguar cómo demonios iba a llegar antes de las 6 pm a la pupusería. Chris no iba a poder irme a dejar y acordamos que mi cuñado me iba a hacer el favor (creo que nunca olvidará la trabazón en la que lo metí), por ser Domingo pensé que sin tráfico tenía posibilidades de arribar temprano, pero estando en el centro de San Salvador, nuuuuuuuunca pasó una ruta 26, corrían 15, 20, 30, 40 minutos y nada de nada. Cuando por fin apareció una, la desgracia de bus se detuvo 20 metros adelante, corrí pura loca para agarrarlo, el maldito desgraciado del motorista no iba a permitir que me subiera, pero me valió pepino xD y siempre me subí.
A partir de ahí, el hombre no le paraba a la gente que se quería subir, y a la que quería bajar le paraba cuando le roncaba la gana, venía frenando como loco y perdí la cuenta de las puteadas que escuché en un trayecto de 20 minutos, hasta le pitaron “la vieja” con el timbre, casi bota a unas viejitas y a mí me tocó bajarme más adelante de lo normal. Llegando donde mis suegros, perdí tiempo averiguando en el facebook y el twitter si ya se habían ido o si estaban comiendo para calcular qué ondas, si llegaba o no. Cuando medio estuve segura, salimos en camino y el congestionamiento lo encontré desde el Hospital Zaldaña, pasados unos 15 minutos llegué al lugar de reunión y nadie me podía decir que donde estaban comiendo era abajo y no arriba, donde revisaba cara por cara buscando conocidos pero nada que ver. Los encontré “ensucunados” en el sótano jajaja.
En general, me gustó la reunión, había gente conocida del twitter y de los blogs, había otra que no la había visto nunca y también conocidos de “chiripón”, (uno de los asistentes que es compañero mío en una clase que llevo actualmente). Crucé palabras con algunos y con otros fué verdadera tertulia como en el caso del ride al regreso con David Mejía, Rodrigo Amaya y Roberto Linares de Sr. Byte, durante 40 minutos hablamos en la trabazón mil cosas, de casas, bodas, cuanto te presta el banco, blogs, cuantos años tenés y el drama de la 44 de noche. Un verdadero gusto conocerles especialmente a ustedes 3.
Llegando a metro esperamos a mi novio para que nos llevara a Antiguo a dejar a Roberto y a Rodrigo a su destino final, pasamos por la alcaldía y le tomé un par de fotos al bello nacimiento que han instalado estos días y luego regresé a mi casa supuestamente a estudiar, pero… miren lo que estoy haciendo.
Lo que no me gustó: Qué relajo se tenían para entregarles la comida y bebidas a todos, así que preferí no pedir nada no fuera a ser que me dieran las cosas tipo 9 pm jejeje, por cierto, el mesero me recordó al vigilante que teníamos en la oficina; lo mandábamos a comprar queso y traía otra cosa, le dábamos dinero para que trajera pollo y traía un plato de carne, lo agarrábamos de base y él nunca se enteraba. Juas!
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