Ayer, tan concentrada que estaba yo haciendo mis ejercicios de modelos de inventarios, de forma tan religiosa y aguantando calor a plenas 2.30 p.m. y me tocan el hombro por detrás y me pasan un papel que decía lo siguiente:
Quisiera hacerte el amor esta noche, si la respuesta es sí, quédate con esta tarjeta, pero si tu respuesta es no, devuélvemela, que pocas me quedan.
Y yo sólo me tiré la gran carcajada, fue un momento priceless… me quitaron el sueño.
