Archive for the ‘sobre mí’ Category

Despedida con amor

Tuesday, November 30th, 2010

Dicen que para liberar los miedos, hay que hablar abiertamente de ellos, y como eres mi miedo más grande… Hoy volveré a hablar de ti.

A las puertas de culminar mi carrera, tiendo a retroalimentar muchos recuerdos del pasado, y lo admito, quizás entre mis hermanos y yo, soy la que nunca superó el trauma de tu pérdida, cuando elegí mi tema final de graduación lo hice pensando en superar mi incapacidad de resolver conflictos del pasado. No sé si estás en la presencia de Dios, no alcanzo a comprender muy bien cómo en el otro lado de la cancha perciben nuestros actos, nadie lo sabe hasta que está frente a la muerte y ésta abre los brazos, como fiel compañera y representante legal de la mortalidad. Intento llevar una vida normal, soy muy feliz con todo lo que tengo, lo que no tengo y lo que en mis ideales quisiera tener, me habrías regañado porque todavía no puedo manejar un carro, porque siempre vengo muy tarde de la calle, porque me maquillo exageradamente a veces, y estarías contento de saber que mi mamá siempre te recuerda, y a su manera intenta mantener vivo tu recuerdo entre nosotros. Me hubiera gustado mucho que estuvieras aquí, que estuvieras en mi graduación, en mi boda, en mis cumpleaños, que siguiéramos haciendo curtido para pupusas y sopa de mora… Tal como me enseñaste. Lamentablemente nada de eso sucederá, al menos no en esta vida. Los hubiera no existen, y como maltrecha cristiana que soy, debo dejarte ir, y esta investigación que he hecho es mi manera de despedirme de ti, de decirte: Te amo mucho; así, con todos los problemas que tenías y que nadie entendía, ni siquiera yo que era una niña en ese momento. Solía pensar que eras una estrella en el firmamento, todavía salgo a media noche al jardín y miro al cielo, sobre todo en estas fechas, e intento buscar una señal, una respuesta en medio de la oscuridad. Sé que evidentemente eso no pasará, pero el sentimiento es mágico y en honor a ese sentimiento, donde quiera que estés… te envío mi luz, mis pensamientos, mis oraciones y mi cariño. El 21 de diciembre si Dios quiere, cuando defienda… hablaré por tí y para ti.

Algo personal

Thursday, November 11th, 2010

Confieso que espero mucho del futuro…
Confieso que quiero que ese futuro ocurra contigo…
Confieso que hace mucho no te digo cuánto te amo…

Me vas a decir, que hubiera sido mejor idea decirtelo en persona, y no por acá… supongo que seguís entrando de vez en cuando para saber si he escrito algo… sabés lo importante que es este espacio para mí, no solo por los lectores (que de vez en cuando aparecen por estos rumbos), por las recetas y las anécdotas, sino… por todas las experiencias que me hicieron crecer con él. El Lunes que salimos de aquel lugar, y me viste llorar… en verdad sí, me sentía mal. Perdimos un sueñito con esa casa, hicimos tantas cosas y tantos planes, la cocina, los muebles, las cortinas… y todavía me pregunto si Dios es justo con nosotros dos, ¿Y si de verdad algo mejor nos espera?, he sentido últimamente que todo se nos voltea, y a pesar de eso somos más fuertes que nunca, compartimos mucho más que hace 2,500 días, reimos más, discutimos menos… seguís con tu modo simplón y me contagiás, y  ¿Sabés que? me gusta…  y no me importa si nos toca vivir en una cajita de fósforo. Siempre te apoyaré en todos tus proyectos y cosas, porque los considero míos también, y espero que la vida me siga regalando más días para ver cumplir nuestros sueños, para seguir discutiendo por la comida… justo como ahora, para tomarte fotos desprevenido, hostigarte con las clases y desde luego… para seguir a tu lado.

Asimilando realidades

Monday, September 6th, 2010

De un tiempo hacia acá me venía mintiendo a mi misma sobre mis metas y las cosas que tengo en mente hacer algún día, a veces por comodidad o conformismo, otras tantas por cobarde y miedosa. ¿Se han preguntado alguna vez hacia dónde se dirigen sus vidas?, yo me lo preguntaba cada mañana durante muchos años, y tuve que perder mi empleo para saber qué se siente ser rechazado, ser relegado y no ser indispensable, aunque sí necesario. Talvez ese hecho marcó un antes y después en mi manera de ver las cosas, de saber que un día estamos bien y al siguiente casi por debajo del suelo, que no debo quedarme de brazos cruzados, y que de ahora en adelante no debo depender siempre de un pago, incluso teniendo cultura del ahorro. Sé que más adelante vienen mejores cosas, y otras tantas peores, estoy segura que algún día obtendré todo lo que merezco, pero siempre por mis propios medios, no porque otro me la ponga fácil o porque ser desleal está de moda. Aprendí muchas cosas todo este tiempo que me ausenté de mi blog y de las  redes, allá en el mundo real la gente que te conoce y que te aprecia en ocasiones solo lo hace de dientes hacia afuera, y del más remoto extraño que encontremos en la calle obtenemos el saludo más sincero, la conversación furtiva, el “Dios le bendiga” de verdad, sabiendo que posiblemente nunca lo vuelvas a ver.

Sigo mirando hacia el futuro.

¿Necesitaré algún baño de ruda?

Sunday, March 21st, 2010

Tendré muy en cuenta esta semana, que debo poner más atención a las cosas que hago. Por estar haciéndole una demostración a mi novio sobre cómo hacer repollo picado para curtido, con un cuchillo muy afilado y desconocido para mí, me lo clavé en la uña y llegué hasta el nervio :-S, casi por inercia salí corriendo al lavadero a gritarle a mi mami que me había herido. Lo demás es historia, la hemorragia respectiva, lavar con jabón y presionar para detener la sangre. Es más, en este preciso momento el dedo me causa dos cosas: estorbo para escribir, y pulsaciones por la presion pequeña que hace el vendaje. Yo no sé qué hacer para que ya no me sigan pasando estas rachas, algún baño de ruda, un escapulario o santiguarme mil veces antes de hacer algo o salir a la calle. Pobre de mi dedo, y mi uña también :( ya me dijeron que me va a nacer feita por el golpe. De verdad espero que no, y no voy a la unidad de salud porque esos jodidos capaz y me arrancan toda la uña.

Lo barato sale caro, y ser distraída: Mucho más

Monday, March 15th, 2010

Si hiciera una remembranza de todas las veces que por andar de “boca abierta” me he escapado a matar, tendría para escribir una anécdota semanal al respecto. Soy sumamente distraída, y no es que me enorgullezca eso, pero me han atropellado, botado, me he resbalado lavando ropa, me he caído en el baño, de las gradas, me he partido la cabeza y hasta me caí a un barranco con todo y bicicleta hace unos 16 años (todavía una de mis piernas me recuerda ese magno evento), además, me he quemado cocinando, entre otras cosas menos crueles. Dados estos eventos, quienes me conocen concuerdan en que, de pura suerte no me he matado. La verdad no me hace gracia, y de hecho me frustra, porque tengo pensamientos negativos muchas veces, una cosa mala conduce a otra y finalmente, la cadena de eventos me hace pasar un mal día.

¿Y por qué a mí?

Habiendo leído lo anterior, pueden deducir a qué se refiere la foto que anexo a este post. Ahora, mientras esperaba que me fueran a recoger al trabajo, tocaron el timbre  y no había nadie más  que yo, y uno de los jefes estaba en su oficina, le fui a consultar si podía abrir, puesto que ya estaba cerrado, entonces él se dispuso a salir para atender a quién llamaba a la puerta. Resultó ser un vigilante que deseaba que moviesen el carro que ocupaba un espacio privado, y como no tenía llave, me pidió de favor (mi jefe) que cuando tocara el timbre le fuese a abrir. Pues yo, de obediente me quedé pendiente del sonido, y en cuanto escuché que tocó, salí corriendo para abrirle rápido y, como andaba con botines, al bajar los escalones en el penúltimo peldaño me enredé con un tapete que colocan para retener el polvo de la calle, e inevitablemente tropecé y caí. Lo demás es punto y aparte:

  1. Me doblé el tobillo
  2. Arruiné mis chivi-botines que costaron $5 en estafa-easy-buy,
  3. Ya no pude ir a la universidad,
  4. Me quedé con un gran dolor de cabeza de la reverenda revolcada que dí en la cochera.

Después de eso, ya más relajada y luego que me reí de mi misma, pasé el resto de la noche brincando en un zapato… para variar, mi papá se rió de mí y mi novio se molestó por mi manía de no fijarme en nada.

Meh, peores cosas me han pasado… pero igual, no me quería ir a dormir sin desahogarme.

Esa desesperación por subirse al bus

Thursday, January 14th, 2010

Todo el que está acostumbrado en este país a transportarse en colectivos, conoce el comportamiento de ciertos pasajeros al momento de abordar las unidades de transporte. Pasa que, me quiero quejar de los codazos que me han dado, carterazos, nalgazos, intentos de tocarme, palabras chucas y, hasta una que otra puteadita en cierta ruta de transporte… todos los días a la misma hora el bus hace su parada religiosamente en el mismo lugar, viene vacío siempre, a veces el mismo motorista y en la parada, las mismas personas… bueno “casi”. EL 80% de los pasajeros son del sexo masculino, la mayoría carga mochilas y sobrepasa los 40 años (en apariencia). Se deduce que, dados los rasgos que menciono, se escuche poco sobre asaltos a esa ruta (Nota: cuando me asalten ahí y no me pase nada , entonces vendré a opinar lo contrario).

Imagínese, entonces que si dicha ruta viene sola y esperándola habemos unas 20 personas, al colectivo le caben más o menos 70 pasajeros sentados, obviamente van a sobrar asientos vacíos y yo no entiendo cómo diablos ¡todos se pelean por subirse si el bus está solo! no tiene sentido, al principio me acercaba un poco para esperar a subir, pero después empecé a quedarme al último porque de todas formas me ganaba los empujones y mayugones de a gratis si siempre encontraba asiento al subirme. Así que desde hace tiempo vengo haciendo lo mismo, dejo que se peleen para subir y cuando ya quedan unos 3 en cola me incorporo y subo… aunque no estoy librada de las locas con canastos o grandes caterones que de repente se bajan de otra ruta y corren a empujar a los poquitos que hace ratos esperamos a subir (todavía ayer me sacó de quicio una vieja y le dije en voz alta:  “pase adelante señora” y se me quedó viendo con cara de querer matarme).

¿Costumbre o ignorancia?, ambas diría yo.

BTW: Feliz año nuevo :-)