Sí, soy yo otra vez.
No había considerado la importancia, de saber quedar bien con los demás, y soy yo, quien una vez más quedo en deuda con mi blog, con las cosas que quiero hacer, con mi familia y con mis lectores (creo). Después de un atasco mental de meses, quiero ponerle un alto a esos lapsos de tiempo que he dejado morir, he pasado poniendo en claro mis ideas, y también… estudiando. La semana pasada, finalmente, y ya con todas las de la ley, el sello del rector y toda esa burocracia que nos rodea, me dieron mis papeles oficiales de egresada, entre tanto trabajo y las clases de un curso que recibí alrededor de 6 semanas, apenas tenía tiempo para respirar y, de alguna manera debía organizarme para ir. Estoy en modo contento, a pesar del sombrío clima de inseguridad que ronda las calles de mi terruño, cuando por fin tuve en mis manos aquel sobre, uff respiré profundo, no quiero imaginarme cuando reciba mi título qué es lo que voy a sentir. Quiero ser optimista, si con un buen mensaje me quedé estos días, fue ser siempre positiva, dejar de echarle la culpa a otros por aquello que hice o dejé de hacer, no quiero quedarme luego, arrepentida por no haber logrado lo que yo tanto quería.
Y la imagen… es ironía.
Saluditos.








